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«¿Cuándo necesito una valorización?»

Es la pregunta que casi siempre aparece demasiado tarde: cuando ya hay una transacción encima y el plazo es de dos semanas.

Qué es una valorización

Una valorización es un análisis formal e independiente del valor económico de tu empresa a una fecha determinada. No es una opinión de mercado ni el múltiplo que alguien mencionó en una conversación: es un informe que se sostiene ante un inversionista, un auditor o la autoridad tributaria.

La diferencia práctica entre una valorización y una estimación es que la primera documenta el método, los supuestos y las fuentes. Eso es exactamente lo que se revisa cuando alguien la cuestiona.

Por qué importa que sea independiente

Cuando emites acciones u opciones a tu equipo a un valor distinto del valor justo de mercado, en la práctica estás generando remuneración. Y donde hay remuneración, hay impuesto: tanto para la empresa como para quien recibe el instrumento.

Una valorización preparada por un tercero independiente es lo que respalda el precio asignado. Sin ella, la empresa y sus colaboradores quedan expuestos a que la autoridad determine otro valor, con el impuesto, los recargos y los intereses que eso implica. Además de dejar a tu equipo en una posición incómoda, puede complicar seriamente una futura venta: ningún comprador quiere heredar contingencias tributarias que no generó.

¿Cuándo necesito una valorización?

Si respondes que sí a cualquiera de estas preguntas, es momento de conversar:

  • ¿Estás intentando valorizar las acciones comunes de tu empresa?
  • ¿Planeas emitir opciones sobre acciones y fijar su precio de ejercicio?
  • ¿Levantaste una nueva ronda de financiamiento desde la última asignación?
  • ¿Estás evaluando transferir activos o propiedad intelectual entre sociedades?
  • ¿Han pasado doce meses desde tu última valorización?
  • ¿Va a entrar o salir un socio de la propiedad?
  • ¿Estás preparando una reorganización societaria?

Obligatoria versus recomendable

  • Emisión de opciones o acciones al equipo. Para fijar un precio de ejercicio defendible y evitar contingencias.
  • Entrada o salida de un socio. Cualquier transferencia entre partes relacionadas necesita un valor sustentado.
  • Reorganizaciones societarias. Fusiones, divisiones y aportes en especie exigen respaldo del valor asignado.
  • Antes de una ronda. Recomendable: te permite negociar con una base propia en vez de solo reaccionar a la propuesta.
  • Como ejercicio de gestión. Recomendable: entender qué palancas mueven el valor de tu negocio cambia dónde pones el foco.

Métodos habituales

Método Cómo funciona Cuándo aplica mejor
Flujos descontados Proyecta los flujos futuros y los trae a valor presente con una tasa de descuento. Empresas con historia y proyecciones razonablemente predecibles.
Múltiplos comparables Aplica múltiplos observados en transacciones o empresas similares. Sectores con suficientes transacciones públicas de referencia.
Valor de activos Valoriza los activos netos ajustados a valor de mercado. Empresas intensivas en activos o en proceso de liquidación.
Enfoque de opciones Distribuye el valor entre las distintas clases de acciones y preferencias. Startups con varias series y preferencias de liquidación.

En la práctica casi nunca se usa un solo método. Se elige uno principal según el propósito y se contrasta con al menos otro para validar que el resultado sea razonable.

Qué necesitas tener listo

  • Estados financieros de los últimos tres ejercicios, idealmente auditados o revisados.
  • Proyecciones a tres o cinco años con los supuestos documentados.
  • Tabla de capitalización actualizada, incluyendo instrumentos convertibles y opciones.
  • Contratos relevantes: clientes principales, financiamiento, arriendos y licencias.
  • Detalle de activos, deuda y contingencias conocidas.
  • Información del mercado y de competidores comparables, si existe.

Si tu contabilidad no está al día, ese es el primer trabajo. Una valorización construida sobre estados financieros poco confiables no resiste una revisión. Ver el servicio de contabilidad.

Cada cuánto hay que actualizarla

La referencia habitual son doce meses, o antes si ocurre un evento material: una ronda de financiamiento, un cambio relevante en el negocio, una oferta de compra o una reorganización. Usar una valorización antigua para asignar opciones es uno de los errores más comunes y de los más fáciles de evitar.

Cómo trabajamos

El proceso, paso a paso

  1. Diagnóstico y alcance

    Definimos el propósito de la valorización, la fecha de referencia y el método que corresponde. El propósito determina todo lo demás: una valorización para emitir opciones y una para negociar una venta no se construyen igual.

  2. Levantamiento de información

    Recopilamos estados financieros, proyecciones, tabla de capitalización y contratos. Si algo falta o no cuadra, aparece en esta etapa y se resuelve antes de seguir.

  3. Análisis y modelación

    Construimos el modelo, aplicamos el método elegido y contrastamos con al menos un enfoque alternativo. Los supuestos quedan explícitos y editables, no enterrados en fórmulas.

  4. Informe y defensa

    Entregamos el informe con método, supuestos y fuentes documentados, y te acompañamos si un inversionista, un auditor o la autoridad lo cuestiona.

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